Jung introdujo el concepto de arquetipo como patrones de conducta y de existencia preexistentes o latentes que se encuentran en el inconsciente colectivo. Evocan sentimientos e imágenes, tocan temas universales y forman parte de la herencia humana.

La danza, el gesto y la música – al ser lenguajes universales – posibilitan el acceso a la esencia del ser humano, como ocurre con los arquetipos. Al unir la vivencia de los arquetipos del Tarot a la vivencia que surge de la tríada música, movimiento, emoción, accedemos a la expresión de lo más íntimo de nuestro Ser. Al bailar cada arcano, integramos su significado tanto visceral como emocionalmente.

Los arcanos menores del Tarot se dividen en cuatro palos o naipes y cada uno de ellos se relaciona con un elemento. En Biodanza también trabajamos los cuatro elementos y, además, asociamos un animal a cada elemento. De esta forma, en el Tarot de Biodanza, el naipe de las copas se convierte en el naipe del hipopótamo que es el animal que la Biodanza asocia al elemento agua.

En este taller bailaremos las catorce cartas del naipe de la serpiente. Cada asistente al taller sacará su carta para conectar con el arquetipo que ese día esté resonando con la persona y tendrá la oportunidad de bailarlo. Bailaremos también la categoría de movimiento del elemento correspondiente a este naipe, que es el ritmo y, cómo no, bailaremos la Danza de la Serpiente que nos conecta con la vivencia de lo primitivo y del instinto .